Como sabemos, la concepción del Verbo Divino en las entrañas virginales de María se hizo en virtud de una acción milagrosa del Espíritu Santo, sin intevención alguna de San José. Lo dice expresamente el Evangelio y es uno de los dogmas fundamentales de nuestra fe Católica: La Virgnidad Perpetua de María.
Así es que hay que excluír en absoluto la peternidad física, pero se le ha dado a San José muchos diferentes títulos: Padre nutricio, Padre adoptivo, Padre Legal etc., pero la que más se asemeja a su misión es el de Padre Virignal. De hecho ejerció sobre Jesús la función y los derechos que corresponden a un verdadero padre, del mismo modo que ejercio sobre María, virginalmente las funciones y derecho de verdadero esposo. Ambas funciones constan en el Evangelio, al encontrar al Niño en el Templo, la Virgen María reclama a Jesús: "Hijo, por qué has obrado así con nosotros? mira que tu Padre y yo, apenados te buscabamos".
jueves, 4 de septiembre de 2008
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