| Esta época del año es propicia para hacer una revisión de nuestra forma de vida. Y la primera pregunta que asoma es: y, bueno, ¿cuál es el modelo de vida contra el cual voy a hacer esa revisión? En nuestro contexto católico responderíamos que es el modelo de vida propuesto por Jesucristo; pero, ¿realmente es ése el modelo que seguimos? ¿O nos dejamos influenciar tremendamente por lo que la sociedad y los medios de comunicación nos proponen? ¿En qué lugar de tu pensamiento están el perdón y la misericordia? ¿O te juntas con los que gritan ¡mátenlo! cuando te indigna un hecho reprobable? ¿Tus éxitos y tus logros son debidos a tu esfuerzo, tu buena suerte, tu inteligencia y tu tenacidad? ¿O son el resultado de los dones y las gracias que Dios te ha dado? ¿Cuando una mujer aborta te parece algo ya común y corriente? ¿O sientes una profunda tristeza por el asesinato de otro ser humano, de otro hermanito? ¿Cuando das una moneda para ayudar a alguien te sientes satisfecho contigo mismo? ¿O te conmueves por la situación del otro y quisieras ayudarle hasta que logre superar sus problemas? Muchas más reflexiones como éstas nos deberemos hacer en esta revisión de vida. Descubriremos cuánto nos falta en amor, misericordia, respeto, humildad, perdón y tantas otras cosas. Te invito a que te llenes de coraje y de valor y hagas tu revisión de vida por escrito; por cada tema proponte un camino de superación. Luego preséntasela al Señor; El ya pagó con su sangre por nuestros pecados. Arrepiéntete sinceramente y acude al sacramento de la Reconciliación. Ya con el alma fresca después de recibir el perdón divino, invita al Espíritu Santo para que inunde tu vida de luz, paz, sabiduría y discernimiento. Después, déjalo actuar en ti. Fraternalmente, Germán Salgar |
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